


|
Consejeros Bíblicos |
|
Pensamientos breves |
|
“Dame más de Tu amor” Natalie Carley
Siento inquieto cuando cantamos estas palabras porque me pregunto si todos queremos decir lo mismo con ellas. Espero que nadie esté pidiendo que Dios le ame más. Esto es imposible. Pero es lo que se implica en el resto del coro de una canción con esta frase: …llenas mi corazón, quiero sentirte hoy, cada instante al respirar, la luz de tu sol brillo, cantando estaré de tu amor Dios nos ama perfectamente, y la plena expresión de Su amor se vio en el sacrificio de Su Hijo Jesucristo como propiciación por los pecados de Su pueblo. Fuimos comprados con un gran precio. ¡No pudiera amarnos más! Si cantamos este estribillo, espero que estemos todos pidiéndole que Dios nos dé más amor por Él y amor por nuestro prójimo. Que anhelemos amar con Su perfecto amor.
|
|
“Oración No Contestada” Natalie Carley
A veces oigo que dicen “Dios no contestó mi oración.” Me disgusta porque creo que la idea de “oración no contestada” representa un falso concepto de la oración y de Dios. Creo que la gente dice que Dios no contestó cuando lo que quieren decir es que Dios no le concedió su petición. Pero “No” es una respuesta. También son respuestas “No ahora” y “No en esa manera,” entre otras. Para mí, un aspecto de mi crecimiento espiritual es aprender a aceptar los “No” de Dios, en la plena seguridad del amor de Dios hacia mí y la confianza que Él verdaderamente sabe lo que es mejor. Yo ni siquiera sé qué es lo que quiero, mucho menos sé lo que necesito. (Sólo pienso que sé qué es lo que necesito. A veces consigo lo que quiero, ¡sólo para luego descubrir que no es lo quiero por fin!) Concluiré con un comentario que especialmente aprecié por Sinclair Ferguson acerca de la oración: Esto no significa que recibiremos lo que pedimos en precisamente la manera que lo esperamos. Dios podría contestar nuestras oraciones con “cruces”, como el autor de himnos John Newton lo expresó. Pero es inconcebible que el Padre falle en dar cosas buenas a sus hijos. Es por eso que, habiendo orado, podemos vivir en la expectación que algún día, en alguna manera, esas oraciones serán contestadas. Para el hijo de Dios entonces, toda la vida llega a ser oración contestada. Y la oración llega a ser simplemente el vivir toda nuestra vida en la luz de las promesas del Padre y la presencia del amor del Padre. --Sinclair Ferguson, Children of the Living God, p. 67 (traducción mía).
|
|
¿Quién te evalúa? Félix Ramírez Montalvo Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo. Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios. 1 Corintios 4:3-5 Cuando eran pequeñitas, antes de salir a la calle, mi esposa Gladys me enviaba a mis hijas para que les diera un chiflido en señal de aprobación de la ropa que iban a llevar puesta. Después del chiflido, ellas sabían que estaban listas para salir. Aunque ya son unas adolescentes, y ya sin el chiflido, todavía creo que -como padre- es mi responsabilidad supervisar que su manera de vestir sea, según la Biblia, modesta y decorosa. (1 Tim 2:9) Todo el tiempo, la gente nos está calificando, nos está evaluando; vivimos nuestras vidas constantemente bajo la inspección de los demás: - Cómo andamos vestidos
Todo, sin excepción, sin importar que esté bien o mal, es susceptible de ser evaluado por la gente que nos rodea. El asunto es que a todos nos preocupa que los demás nos estén calificando, pues todos los seres humanos anhelamos la aprobación por lo que estemos haciendo. Por eso, cuando alguien habla de nosotros, nos ponemos nerviosos, y más si se trata de alguien cuya opinión es muy importante para nosotros. Todos luchamos con un concepto más alto que el que debemos tener. Esa es la advertencia en Romanos 12:3. Por ignorar el evangelio, nos pasamos la vida maximizando nuestras buenas obras y minimizando nuestras fallas y las normas santas de Dios, con tal de tener una buena opinión de nosotros mismos.
4.Busca siempre la siempre confiable y precisa aprobación del Señor. No le temas a la crítica. Recuerda que en Cristo, LA opinión más importante está a tu favor.
|
|
Aplicando la Palabra de Vida en la vida diaria |